El 3 de noviembre de 1810, en el Teatro San Moisè de Venecia, se estrenó una farsa en un acto: «La cambiale di matrimonio» (La letra de matrimonio). La música era de un joven de dieciocho años, Gioachino Rossini. No era la primera ópera que había escrito, pero sí la primera representada en un teatro profesional. El éxito fue discreto, sin estruendo. Y sin embargo bastó para empezar: en los años siguientes, hasta 1813, Rossini escribió para el mismo teatro otras cuatro farsas y su nombre empezó a viajar por Italia y por Europa.
El primer paso, en definitiva, no fue una obra maestra: fue un comienzo. Pero ¿por qué empezar resulta tan difícil a menudo? Una investigación sugiere mirar también el calendario.
En 2014 Hengchen Dai, Katherine Milkman y Jason Riis publicaron en Management Science tres estudios con datos de archivo, para comprobar si las personas se activan más justo después de ciertos momentos simbólicos. Observaron las búsquedas en Google de la palabra «diet» (dieta), las visitas al gimnasio y los compromisos de perseguir una meta.
En los tres casos las cifras subían tras los «hitos temporales»: el inicio de una nueva semana, mes, año o semestre, un cumpleaños, una festividad. Los autores llaman a este fenómeno «efecto del nuevo comienzo» (fresh start effect). Su explicación: esos momentos marcan el paso del tiempo y crean muchos nuevos «periodos de contabilidad mental», que relegan las imperfecciones pasadas a un periodo anterior, llevan a mirar la propia vida con una visión más amplia y dan impulso a los comportamientos ambiciosos.
Algunas cautelas. Son datos de archivo: muestran que los nuevos comienzos van acompañados de más acción, no que una fecha baste para cambiar. He leído el resumen y no el artículo completo, así que no puedo decir cuánto dura el efecto. Y el estudio habla de personas en general, no de Rossini: su debut lo conocemos por las crónicas teatrales, no por una investigación.
¿Qué podemos hacer con esto? Son ideas nuestras, de sentido común, no resultados del estudio. Estamos en los primeros días de un nuevo mes: elige una cosa pequeña que llevas tiempo aplazando y dale un día de partida, quizá el próximo lunes. Cuando empieces, hazlo en pequeño: incluso diez minutos bastan para poner algo en marcha. Y no esperes a que sea perfecto: el primer paso de Rossini fue una farsa en un acto, no «El barbero de Sevilla».
¿Y vosotros, cuál es esa cosa que lleváis tiempo aplazando y a la que daréis un comienzo esta semana? Contádnoslo en los comentarios: a veces decirlo en voz alta ayuda a ponerse en marcha.
Fuentes
- Dai, H., Milkman, K. L., Riis, J. (2014), «The Fresh Start Effect: Temporal Landmarks Motivate Aspirational Behavior», Management Science. DOI 10.1287/mnsc.2014.1901
- «La cambiale di matrimonio», entrada de la Wikipedia en italiano (consultada el 31 de octubre de 2026)
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