Pensamos en la comida para la figura o para el corazón, pero rara vez para el ánimo. Y sin embargo el cerebro es un órgano como los demás, y lo que ponemos en el plato es también el combustible con el que piensa y siente. En los últimos años, la ciencia ha empezado a medir este vínculo.

El ensayo SMILES, publicado en 2017 en BMC Medicine por el equipo de Felice Jacka, fue el primer estudio aleatorizado en probar una dieta como apoyo en la depresión de moderada a grave. Durante doce semanas, un grupo recibió la ayuda de un dietista para adoptar una dieta mediterránea modificada — más verdura, legumbres, fruta, cereales integrales, pescado y aceite de oliva — mientras el otro recibía solo apoyo social. El resultado: la remisión de los síntomas se alcanzó en el 32% del grupo de dieta, frente al 8% del grupo de comparación. Un cambio en el plato había acompañado un cambio en el ánimo.

No hace falta una dieta perfecta, hacen falta pequeños cambios en la dirección correcta: un plato más de verdura, legumbres dos veces por semana, aceite de oliva en lugar de mantequilla, menos alimentos ultraprocesados y azúcar. Es importante recordar que la comida acompaña, pero no sustituye, el tratamiento médico: si estás atravesando un momento difícil, hablar con un médico sigue siendo el primer paso.

Nutrir el cuerpo con cuidado es también una forma amable de cuidar la mente. Una comida a la vez, podemos dar al cerebro un mejor terreno en el que sentirse bien.


Fuentes

  • Jacka, F. N., et al. (2017). A randomised controlled trial of dietary improvement for adults with major depression (the ‘SMILES’ trial). BMC Medicine, 15:23.

Sígueme en las redes

Si este artículo te ha sido útil, cada día publico contenidos como este también en mis canales. Suscríbete y sígueme:

Avatar Floriana Missori

Published by

Rispondi

Scopri di più da Tutto si risolve con FLO

Abbonati ora per continuare a leggere e avere accesso all'archivio completo.

Continua a leggere