Cuando nos pasa algo bueno —una buena noticia en el trabajo, un pequeño logro, incluso un detalle que simplemente nos alegró el día— el primer instinto es buscar a alguien a quien contárselo. En 2004, la psicóloga Shelly Gable y sus colegas Harry Reis, Emily Impett y Evan Asher publicaron un estudio en el Journal of Personality and Social Psychology que le puso nombre a este gesto cotidiano: la “capitalización”, la capacidad de multiplicar una emoción positiva compartiéndola con otra persona. El hallazgo más sorprendente no tiene que ver con el evento en sí, sino con cómo reacciona quien escucha: cuando la otra persona responde con entusiasmo genuino, haciendo preguntas y mostrando alegría auténtica (la llamada respuesta “activa-constructiva”), el beneficio emocional de quien comparte la noticia aumenta; cuando la respuesta es distraída, tibia o rápida en señalar el lado negativo, esa pequeña chispa de alegría se apaga, aunque quien escucha no tuviera intención de herir.
Un estudio más reciente, de 2024 y disponible en PubMed Central, profundizó en la cuestión preguntándose si la edad y la cercanía cambian el efecto. Los resultados confirman que la calidad de la respuesta recibida sigue siendo central a cualquier edad, pero que la gratitud diaria aumenta cuando las personas se sienten realmente “vistas” por quien eligieron como confidente, ya sea la pareja, un amigo de toda la vida o un familiar. Dicho de otro modo: no basta con estar presente físicamente junto a quien comparte una alegría, hay que estarlo con atención, dejando todo lo demás a un lado por un momento.
En la práctica, capitalizar significa entrenarnos para reaccionar como nos gustaría que nos escucharan a nosotros: dejar el teléfono, mirar a los ojos, hacer al menos una pregunta más antes de seguir adelante. No hace falta un acontecimiento extraordinario —una cena que salió bien, un partido ganado, un cumplido recibido en el trabajo ya son suficientes—. La próxima vez que alguien a quien quieres te cuente algo bueno, intenta detenerte treinta segundos más: es justo ahí, en ese momento de atención compartida, donde se construye la confianza de una relación.
Fuentes
- Gable, S. L., Reis, H. T., Impett, E. A., & Asher, E. R. (2004). What Do You Do When Things Go Right? The Intrapersonal and Interpersonal Benefits of Sharing Positive Events. Journal of Personality and Social Psychology, 87(2).
- Perceived Responses, Capitalization, and Daily Gratitude: Do Age and Closeness Matter? (2024). PubMed Central (PMC11009090).
Sígueme en las redes
Si este artículo te ha sido útil, cada día publico contenidos como este también en mis canales. Suscríbete y sígueme:
Rispondi